
Zuckerberg enfrenta juicio por posible negligencia en protección de datos
Accionistas demandan a Zuckerberg y otros líderes por permitir filtraciones de datos tras incumplir acuerdo con la FTC en 2012.
Mark Zuckerberg, CEO de Meta, comparece esta semana ante el Tribunal de Cancillería de Delaware en un juicio civil que podría sentar un precedente sobre la responsabilidad personal de los directivos en casos de gestión indebida de datos. En el proceso, se busca determinar si él y otros altos ejecutivos —entre ellos la ex COO Sheryl Sandberg— actuaron de forma consciente para incumplir un acuerdo de privacidad firmado con la Comisión Federal de Comercio (FTC) en 2012, lo que habría facilitado el escándalo de Cambridge Analytica. Los demandantes reclaman una compensación de 8.000 millones de dólares.
La demanda fue interpuesta en 2018 por accionistas de Facebook, quienes acusan a la cúpula de haber ignorado deliberadamente los compromisos de transparencia y control de datos impuestos por el regulador estadounidense. En particular, señalan que Meta permitió a aplicaciones de terceros acceder sin consentimiento a información sensible de millones de usuarios y sus contactos. Esta práctica se habría mantenido incluso después de las promesas públicas de reforzar la seguridad, beneficiando a empresas vinculadas con miembros de la junta directiva.
El caso volvió a cobrar notoriedad por su relación directa con Cambridge Analytica, firma acusada de utilizar indebidamente datos para influir en elecciones clave como el referéndum del Brexit y la campaña presidencial de Donald Trump en 2016. Aunque solo 270,000 usuarios participaron en una aplicación de pruebas, se recolectaron perfiles psicográficos de hasta 30 millones de personas. Las implicaciones legales y éticas de ese uso masivo de datos sin consentimiento aún resuenan en la esfera política y tecnológica global.
Además de Zuckerberg y Sandberg, el caso involucra a otros nombres influyentes como Peter Thiel, Marc Andreessen y Reed Hastings, así como a figuras con experiencia en la Casa Blanca y fundaciones filantrópicas. Todos niegan las acusaciones y afirman que Facebook cumplió con las obligaciones pactadas en 2012, manteniendo informada a la FTC y estableciendo mecanismos internos de control. La defensa alega que Cambridge Analytica engañó a la plataforma, sin que ello implique una falla estructural en la supervisión corporativa.
El juicio se desarrolla sin jurado y concluirá con una sentencia emitida por el juez, posiblemente en los próximos meses. El caso podría redefinir la rendición de cuentas de los altos mandos de empresas tecnológicas ante violaciones sistemáticas de privacidad. Su desenlace será seguido con atención por legisladores, inversionistas y reguladores, en momentos en que el escrutinio global sobre el poder de las plataformas digitales se intensifica.










