
Ecuador enfrenta una grave crisis por las intensas lluvias
Las lluvias en Ecuador han dejado 20 muertos, kilómetros de damnificados y graves daños en infraestructura.

El número de fallecidos en Ecuador a causa de las intensas lluvias ha ascendido a 20, según el más reciente informe de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR). Desde enero, el país ha experimentado más de 2 000 eventos climáticos adversos que han golpeado a casi todas las provincias, afectando directamente a más de 130 000 personas. Además de los fallecidos, se reportan casi un centenar de heridos y millas de viviendas dañadas o destruidas.
Entre los desastres más comunes en esta temporada se encuentran los deslizamientos de tierra e inundaciones, que han causado estragos en infraestructura y comunidades enteras. Manabí ha sido una de las provincias más golpeadas, con más de 69 000 personas afectadas y siete víctimas mortales. En varias ciudades, calles y puentes han colapsado debido al desbordamiento de ríos, complicando aún más la situación.
Las lluvias han generado daños significativos en carreteras, puentes y edificaciones. Más de 100 kilómetros de vías han sido afectados, con 33 puentes dañados y 12 completamente destruidos. El sector educativo también ha sufrido estrágos, con 97 escuelas reportando daños. En el ámbito agrícola, millas de hectáreas de cultivos han sido arrasadas, y decenas de millas de animales han perecido, impactando gravemente la producción y el suministro de alimentos.
Ante la magnitud del desastre, el Gobierno ecuatoriano ha decretado el estado de emergencia en varias provincias, permitiendo la asignación de recursos adicionales para la atención de los damnificados. Actualmente, más de 270 personas se encuentran en albergues temporales. Hasta la fecha, se han distribuido más de 208 000 unidades de ayuda humanitaria, incluyendo kits de alimentación, aseo y refugio.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) ha anunciado que las lluvias persistirán en las próximas semanas, con mayor intensidad en la región Litoral, la Amazonía y la Sierra. Se han delimitado zonas de alto riesgo y se instala a la población a seguir las recomendaciones de las autoridades para evitar más tragedias.
El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional se mantiene en sesión permanente, mientras que más de 130 COE provinciales, cantonales y parroquiales han sido activados para coordinar esfuerzos de respuesta y recuperación. En Quito, la municipalidad ha declarado el estado de emergencia en varias parroquias debido al incremento de precipitaciones y el riesgo de secciones.
