
Francia conquista el oro olímpico en patinaje sobre hielo en medio de polémica en Milán
Francia se impone a Estados Unidos en una final olímpica marcada por la controversia en las puntuaciones y reabre el debate sobre el sistema de juzgamiento en el patinaje artístico.
En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, la pareja francesa formada por Laurence Fournier Beaudry y Guillaume Cizeron se llevó la medalla de oro en danza sobre hielo. Sin embargo, su victoria no estuvo exenta de controversia.
Los franceses lograron 225,82 puntos tras presentar su mejor programa libre de la temporada, superando por un estrecho margen a los estadounidenses Madison Chock y Evan Bates, quienes finalizaron con 224,39 puntos y una medalla de plata que supo a poco. El dúo estadounidense había perdido solo cuatro veces en los últimos cuatro años, lo que convirtió el resultado en una de las grandes sorpresas de la competición.
Una hazaña histórica bajo escrutinio
Para Cizeron, el triunfo representó un logro inédito: se convirtió en el primer patinador en ganar el oro olímpico en danza sobre hielo con dos parejas distintas, tras haberlo conseguido previamente junto a Gabriella Papadakis.
Pero el resultado generó debate inmediato. Algunos analistas señalaron errores visibles en la secuencia de twizzles de Cizeron, mientras que Chock y Bates ejecutaron un programa prácticamente impecable. La controversia se intensificó al conocerse las puntuaciones: el juez francés otorgó a sus compatriotas casi ocho puntos más que a los estadounidenses en la danza libre, aunque cinco de los nueve jueces favorecieron al equipo de Estados Unidos. “Es un deporte subjetivo”, reconoció Bates tras la competencia. “Nosotros patinamos lo mejor que pudimos”. El episodio reavivó las discusiones sobre la transparencia en el sistema de juzgamiento del patinaje artístico.
El enfrentamiento tuvo un matiz adicional: ambas parejas entrenan bajo el mismo equipo técnico —Marie-France Dubreuil, Patrice Lauzon y Romain Haguenauer— en la prestigiosa academia Ice Academy of Montreal. La cercanía entre los equipos añadió tensión emocional a una final ya de por sí ajustada. La medalla de bronce fue para los canadienses Piper Gilles y Paul Poirier, quienes superaron a los italianos Charlene Guignard y Marco Fabbri y al dúo británico formado por Lilah Fear y Lewis Gibson.
Una temporada marcada por la controversia
El camino hacia Milán estuvo cargado de polémicas para ambos patinadores franceses. Fournier Beaudry había atravesado meses de incertidumbre tras la suspensión de su expareja, Nikolaj Sorensen, por parte de Skate Canada en medio de acusaciones de “maltrato sexual”. Aunque la sanción fue revocada por motivos jurisdiccionales, el caso sigue abierto.
Por su parte, Cizeron regresó a la competición después de haberse retirado tras la temporada 2022. Su vuelta estuvo acompañada de nuevas controversias luego de que Papadakis afirmara en sus memorias que él había sido controlador y manipulador durante su sociedad deportiva, acusaciones que el patinador calificó como una “campaña de desprestigio”. A pesar del ruido externo, la pareja francesa ganó todas las competiciones en las que participó esta temporada, salvo la Final del Grand Prix, donde fue superada precisamente por Chock y Bates.
En la final olímpica, los estadounidenses cautivaron al público con una potente coreografía inspirada en “Paint It Black”, en una versión orquestal vinculada a la serie Westworld. Fue una actuación intensa y técnicamente sólida. Los franceses respondieron con un programa libre de gran elegancia, con música de The Whale, desplazándose sobre el hielo con una fluidez casi etérea que terminó inclinando la balanza a su favor.
Mientras se anunciaba la puntuación definitiva, Chock y Bates aplaudieron con deportividad. Más tarde, lejos del hielo, la estadounidense reconoció la mezcla de emociones. “Es agridulce”, dijo. “Estamos orgullosos de lo que hicimos”. Francia se marcha de Milán con el oro olímpico. Pero, una vez más, el patinaje artístico demuestra que en un deporte donde el arte y la técnica se evalúan con décimas, las discusiones pueden durar mucho más que la ceremonia de premiación.










