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Canje de prisioneros reactiva las negociaciones de paz entre Ucrania, Rusia y EE. UU.

El intercambio de 314 prisioneros en Abu Dabi marca el primer avance concreto en las negociaciones de paz entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos.

Canje de prisioneros reactiva las negociaciones de paz entre Ucrania, Rusia y EE. UU.
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Las conversaciones de paz entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos registraron este jueves su primer avance concreto en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, con el intercambio de 314 prisioneros de guerra, 157 por cada parte. El acuerdo fue confirmado por Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, quien destacó el gesto como una señal de progreso diplomático.

Witkoff subrayó en un mensaje publicado en X que, aunque el proceso aún enfrenta retos significativos, este tipo de acciones evidencian que la cooperación sostenida puede generar resultados reales para poner fin a la guerra en Ucrania.

Los intercambios de prisioneros y de restos mortales han sido una constante desde el inicio de la invasión rusa hace casi cuatro años. Sin embargo, según precisó el propio Witkoff, no se había concretado ningún canje en los últimos cinco meses, lo que otorga un peso simbólico adicional al acuerdo alcanzado en Abu Dabi. El enviado estadounidense aseguró además que las negociaciones continuarán y que se esperan nuevos avances en las próximas semanas, en un contexto de contactos diplomáticos que calificó como complejos pero necesarios.

 

 

Por su parte, el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, difundió en redes sociales imágenes y videos del retorno de los prisioneros a su país. Entre ellos hay militares y civiles que permanecían en cautiverio desde 2022. El mandatario celebró el intercambio como un logro crucial tras una prolongada pausa. Witkoff describió las conversaciones como “detalladas y productivas”, una valoración compartida por Rustem Umerov, jefe de la delegación ucrania, quien ya había señalado que el diálogo se centró en medidas concretas y soluciones prácticas.

Los negociadores trabajan ahora en diseñar una salida al conflicto que sea sólida y sostenible. De acuerdo con Umerov, secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania, el formato de las reuniones se mantiene: encuentros trilaterales seguidos de mesas de trabajo y una posterior puesta en común de posiciones.

Persisten tensiones militares y desacuerdos territoriales

Pese al avance diplomático, la situación militar no muestra señales de desescalada. Entre el miércoles y el jueves continuaron los enfrentamientos y los ataques a larga distancia. Las Fuerzas Armadas de Ucrania informaron de ofensivas rusas con misiles balísticos Iskander-M y drones, mientras Moscú reportó la interceptación de aparatos lanzados desde territorio ucranio.

En paralelo, el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, advirtió que no habrá información pública sobre posibles avances hasta que exista un resultado relevante. Reconoció profundas diferencias entre las partes, aunque afirmó que se ha reducido el número de puntos irreconciliables.

El principal desacuerdo sigue siendo territorial. Moscú exige que Kiev ceda entre el 20% y 25% del territorio que aún controla en Donetsk, dentro de la región de Donbás. Para Ucrania, esa pretensión es inaceptable y constituye una línea roja. Zelenski ha reiterado que incluso congelar la actual línea del frente ya representa una concesión significativa.

Donbás y la seguridad futura, los principales escollos

Un documento de 20 puntos acordado entre Washington y Kiev plantea la congelación parcial del conflicto en Zaporiyia y Jersón, con retiradas rusas en Sumi, Járkov y Dnipropetrovsk. Ese texto también contempla límites al tamaño del ejército ucranio y la renuncia de Kiev a ingresar en la OTAN. Sobre esa base continúan las negociaciones, aunque los puntos más sensibles siguen siendo Donbás y la gestión de la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa.

En materia de seguridad, Ucrania busca cerrar acuerdos con sus aliados occidentales, especialmente Estados Unidos, para prevenir futuras agresiones. Washington evalúa ahora participar como elemento disuasorio final, dentro de un esquema de respuesta escalonada ante nuevas hostilidades.

Estados Unidos condiciona estas garantías a una solución territorial que incluya una zona desmilitarizada en Donetsk. Zelenski ha señalado que cualquier retirada ucrania deberá ir acompañada de una retirada equivalente por parte de Rusia y de la presencia de una fuerza internacional de paz. Moscú rechaza de plano la participación de tropas extranjeras. La portavoz de Exteriores, Maria Zajárova, advirtió que cualquier despliegue internacional sería considerado una intervención militar y que esas fuerzas serían objetivos legítimos.

En este contexto, Zelenski recibió en Kiev al primer ministro polaco, Donald Tusk. Ambos dialogaron sobre los esfuerzos diplomáticos en curso y coincidieron en la necesidad de cerrar el conflicto con garantías de seguridad firmes, sin que Rusia obtenga beneficios por su ofensiva militar en las negociaciones de paz.