
Estados Unidos e Israel lanzan ofensiva militar conjunta contra Irán
Ataques coordinados elevan tensión regional y provocan víctimas civiles mientras Teherán advierte represalias inmediatas
Estados Unidos e Israel ejecutaron una ofensiva militar conjunta contra Irán, en lo que autoridades israelíes calificaron como un ataque preventivo, intensificando drásticamente la escalada militar en Medio Oriente y elevando el riesgo de un conflicto regional de mayor alcance. El presidente Donald Trump confirmó públicamente la participación de su país en la operación, señalando que la acción buscaba neutralizar amenazas estratégicas vinculadas al programa nuclear iraní, mientras Israel declaró un estado de emergencia especial en todo su territorio ante posibles represalias.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que "El Estado de Israel ha lanzado un ataque preventivo contra Irán para eliminar las amenazas al Estado de Israel", según un comunicado oficial. Poco después, Donald Trump ratificó en un video difundido en sus redes sociales que la operación fue ejecutada de forma coordinada entre ambos aliados. El mandatario estadounidense justificó la ofensiva por la negativa de Teherán a abandonar su programa nuclear y aseguró que el país "no tendrá nunca un arma nuclear", al tiempo que instó a la población iraní a tomar el control del Gobierno, calificándolo como una oportunidad histórica.
Las consecuencias humanas del ataque han generado alarma internacional. Autoridades iraníes informaron que al menos 53 niñas murieron tras un bombardeo atribuido a Israel contra una escuela primaria en el sur del país, donde asistían aproximadamente 170 estudiantes. El Gobierno iraní calificó el hecho como una "agresión militar criminal" y denunció la violación de su soberanía. En respuesta, fuerzas iraníes lanzaron bombardeos contra posiciones estadounidenses en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, mientras las alarmas antiaéreas se activaron en diversas zonas de Israel ante nuevos riesgos de ataque.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Exteriores iraní afirmó que "La renovada agresión militar de Estados Unidos y del régimen sionista contra Irán se produce en un momento en que la República Islámica de Irán había declarado claramente que no buscaba la guerra ni la escalada". Las autoridades iraníes advirtieron que tomarán medidas en defensa de su territorio, elevando la preocupación global por una posible confrontación directa entre potencias.
La reacción internacional fue inmediata. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, expresaron su preocupación y solicitaron evitar acciones que profundicen la crisis. Ambos líderes destacaron la necesidad de proteger la estabilidad global y el régimen internacional de no proliferación nuclear, reiterando que la situación representa un riesgo significativo para la seguridad mundial.
Desde España, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, señaló que sigue de cerca la ofensiva militar conjunta y calificó el escenario como extremadamente grave. Asimismo, instó a respetar el derecho internacional y recomendó a los ciudadanos españoles abandonar Irán ante el deterioro de la seguridad. Analistas internacionales han señalado que este tipo de operaciones suelen ejecutarse en fin de semana para reducir el impacto inmediato en los mercados financieros, una estrategia observada en recientes decisiones militares estadounidenses.










