
Trump asegura que guerra con Irán está “casi terminada”, pero mercado energético sigue en tensión
Trump afirma que el conflicto con Irán está cerca del final, pero el precio del petróleo sigue al alza y amenaza con desatar una crisis energética.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada”, pese a que los mercados energéticos continúan reaccionando con nerviosismo y el precio del petróleo se mantiene cerca de los 100 dólares por barril, alimentando temores de una posible crisis energética global.
En una entrevista telefónica con CBS, el mandatario aseguró que la ofensiva militar ha debilitado severamente las capacidades del régimen iraní y que el conflicto avanza incluso más rápido de lo previsto dentro del calendario de cuatro a cinco semanas fijado por su administración.
“No tienen armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea. Sus misiles están dispersos. Sus drones están siendo destruidos por todas partes, incluyendo su fabricación. Si nos fijamos, no les queda nada. No les queda nada en términos militares”, declaró Trump al describir el estado de las fuerzas iraníes.
Petróleo en alza pese al optimismo de Trump
A pesar del discurso optimista del presidente estadounidense, el mercado internacional refleja una realidad distinta. El precio del petróleo llegó a acercarse a los 120 dólares por barril antes de retroceder ligeramente, impulsado por la paralización del tráfico en el estrecho de Ormuz, una ruta clave por la que transita cerca del 20 % del suministro mundial.
El alza ya impacta directamente en la economía estadounidense. En apenas una semana, el precio promedio de la gasolina aumentó alrededor de 50 centavos por galón, generando preocupación en la Casa Blanca por el efecto político y económico que podría tener el conflicto.
“Es difícil ver otra cosa que no sea una presión alcista continua sobre los precios”, advirtió el analista energético Neil Atkinson, exjefe de mercados petroleros de la Agencia Internacional de la Energía. “La gente saldrá perjudicada en el surtidor”.
Crisis energética presiona a la Casa Blanca
Dentro del gobierno estadounidense, funcionarios han intensificado las discusiones para frenar el impacto del aumento en los combustibles. Asesores trabajan contrarreloj en un paquete de medidas que incluye desde flexibilizar regulaciones energéticas hasta intervenir directamente en los mercados petroleros.
Entre las opciones analizadas también se contempla el uso de la reserva estratégica de petróleo de Estados Unidos, una alternativa que el propio Trump había criticado anteriormente cuando fue utilizada por el expresidente Joe Biden para intentar contener los precios energéticos. La Casa Blanca insiste en que el aumento es temporal. La portavoz presidencial, Taylor Rogers, aseguró que los mercados se estabilizarán una vez que se cumplan los objetivos de la operación militar.
Tensiones en el estrecho de Ormuz
El mayor foco de preocupación continúa siendo el estrecho de Ormuz, donde el tránsito de petroleros permanece prácticamente detenido ante el riesgo de ataques. Varias navieras han evitado cruzar la zona tras los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel contra posiciones iraníes.
Trump incluso advirtió que su administración analiza la posibilidad de tomar el control de la vía marítima si Irán intenta bloquearla definitivamente, lo que elevaría aún más la tensión geopolítica en la región.
Mientras tanto, expertos advierten que las herramientas del gobierno para frenar la escalada de precios son limitadas. Sin una normalización del flujo de petróleo por Ormuz o el fin definitivo del conflicto, el mercado energético seguirá enfrentando una fuerte presión alcista.










