
Inundación en Nepal y Tíbet deja al menos 95 muertos y 400 desaparecidos
Una inundación provocada por un deslizamiento de tierra golpeó Nepal y Tíbet, dejando víctimas, desaparecidos y graves daños materiales.
Una repentina inundación en Nepal y el territorio fronterizo del Tíbet dejó al menos 95 personas muertas y unas 400 desaparecidas, entre ellas 291 turistas extranjeros, de acuerdo con información de la policía nepalí. Las víctimas fueron reportadas en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading y Gorkha, al norte y oeste de Katmandú.
Turistas y peregrinos están entre los desaparecidos
La mayoría de los extranjeros desaparecidos se encontraba en las inmediaciones de Kailash Mansarovar, una zona del Himalaya considerada sagrada por distintas religiones y ubicada en territorio tibetano bajo control de China. Entre los desaparecidos figuran más de 100 ciudadanos indios, 17 malayos, 12 británicos, ocho surcoreanos y personas de Estados Unidos, Australia y Países Bajos.
El Ejército de Nepal informó que hasta el momento ha rescatado a 88 personas mediante helicópteros en distintas zonas afectadas. Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar debido a la magnitud de los daños y a las dificultades para acceder a las áreas afectadas.
Deslizamiento de tierra provocó el desbordamiento
Las primeras investigaciones apuntan a que un terremoto habría provocado un deslizamiento de tierra que bloqueó el cauce del río Bhote Koshi y posteriormente desencadenó su desbordamiento. La corriente arrasó viviendas, escuelas, carreteras, mercados y una central hidroeléctrica que se encontraba en construcción.
Además de los turistas y peregrinos, alrededor de 60 trabajadores del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, de 20 MW, permanecen desaparecidos. La infraestructura, ubicada en el distrito de Rasuwa, sufrió daños considerables durante la inundación.
China despliega equipos de rescate en Tíbet
En el lado tibetano de la frontera, medios estatales chinos reportaron numerosas víctimas tras un deslizamiento de tierra ocurrido en un centro comercial. El gobierno de China ordenó el despliegue de equipos de rescate y el presidente Xi Jinping pidió intensificar las operaciones para localizar a las personas desaparecidas.
Las autoridades de Nepal y China continúan con las labores de búsqueda y rescate mientras se evalúan los daños. El desastre es considerado uno de los más graves registrados en Nepal desde el terremoto de 2015, que dejó cerca de 9.000 fallecidos.










