
EE UU e Irán cerca de un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz
EE UU e Irán avanzan hacia un acuerdo clave que podría reabrir el estrecho de Ormuz y estabilizar los mercados energéticos.
Estados Unidos e Irán se encuentran próximos a concretar un memorando de entendimiento que podría marcar el fin del conflicto armado y abrir una fase de negociación para estabilizar la región. A casi un mes del alto el fuego, ambas partes avanzan hacia un documento preliminar que contemplaría 30 días de diálogo para resolver temas clave como la reapertura del estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones, de acuerdo con fuentes citadas por el medio Axios. La sola expectativa del acuerdo ya ha impactado en los mercados, provocando una caída en el precio del petróleo.
Negociaciones en punto crítico y presión política
El posible pacto llega tras semanas de alta tensión geopolítica y se perfila como el acercamiento más significativo desde la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ocurrida el 28 de febrero, en la que murió el líder supremo Alí Jameneí.
El presidente Donald Trump ha combinado mensajes de optimismo y advertencias al referirse a las conversaciones. En su red Truth, señaló que el conflicto podría concluir si Teherán acepta los términos planteados, aunque advirtió sobre una posible escalada militar en caso contrario. Washington espera una respuesta oficial iraní en las próximas 48 horas.
Claves del acuerdo: nuclear, sanciones y comercio energético
El borrador incluye compromisos relevantes, como una moratoria al enriquecimiento nuclear iraní por un periodo aún en discusión, que podría oscilar entre 12 y 15 años. Además, se contempla la liberación de activos financieros bloqueados y la eliminación de restricciones en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas licuado a nivel global.
Desde Teherán, el portavoz de Exteriores, Esmail Bagaei, confirmó que la propuesta está en evaluación, mientras que voces del Parlamento han expresado reservas, calificándola como una exigencia unilateral. Paralelamente, fuerzas navales iraníes han señalado que la estabilidad en la zona dependerá del cese de presiones externas.
El avance diplomático ocurre tras un episodio crítico vinculado al operativo “Proyecto Libertad”, desplegado por el Pentágono para asegurar el tránsito comercial en Ormuz. La operación derivó en enfrentamientos indirectos, incluyendo ataques con misiles y drones en Emiratos Árabes Unidos que impactaron instalaciones energéticas.
En un giro estratégico, la administración de Donald Trump decidió suspender la operación ante los progresos en las negociaciones, mientras el secretario de Estado Marco Rubio declaró concluida la fase de bombardeos, dando paso a una nueva etapa centrada en la diplomacia.
Riesgos de un acuerdo preliminar y contexto político interno
Aunque el memorando representa una oportunidad para la desescalada, su carácter preliminar —limitado a una serie de puntos generales— deja abiertos aspectos fundamentales que deberán resolverse en negociaciones posteriores, posiblemente en Islamabad o Ginebra. Este escenario plantea el riesgo de un periodo prolongado de incertidumbre, sin conflicto abierto pero sin solución definitiva.
El impulso por alcanzar un acuerdo también responde a factores internos en Estados Unidos. El desgaste del conflicto, sumado al aumento en los precios de la energía y la cercanía de las elecciones de medio mandato, ha impactado la aprobación presidencial. Según una encuesta publicada por The Washington Post, el respaldo a la gestión de Trump se sitúa en 37%, en un contexto donde la guerra enfrenta niveles de rechazo comparables a conflictos históricos como Irak y Vietnam.










