
¿Por qué es tan polémico el acuerdo petrolero de Trump con Venezuela?
El acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos petroleros venezolanos durante 25 años y una inversión prevista de US$100.000 millones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo petrolero con Venezuela que contempla el control mayoritario estadounidense de 17 yacimientos que concentran unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo. Trump calificó el pacto como “el mayor acuerdo petrolero de la historia” y afirmó que no tendrá costo para los contribuyentes estadounidenses.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó el acuerdo y señaló que contempla inversiones superiores a US$100.000 millones. Según sus cifras, el Estado venezolano podría recibir unos US$209.335 millones durante la vigencia del proyecto, tomando como referencia un precio de US$65 por barril.
¿Qué recibirá Venezuela?
El acuerdo tendrá una duración de 25 años y contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos, con una meta de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios. Rodríguez afirmó que Venezuela conservará la propiedad y soberanía sobre sus recursos petroleros.
La mandataria también indicó que el proyecto contempla el desarrollo de ocho bloques que aún no han sido explotados, con regalías mínimas de 16% y una tasa de impuesto sobre la renta de 34%. De acuerdo con su explicación, el Estado venezolano recibiría cerca de US$19 por cada barril producido y vendido bajo las condiciones de referencia anunciadas.
¿Qué gana Estados Unidos?
Para Washington, uno de los principales beneficios sería ampliar el acceso a las reservas venezolanas, las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. Los 65.000 millones de barriles incluidos en el acuerdo representan una cantidad superior a las reservas probadas de crudo y condensado de Estados Unidos, estimadas en 46.000 millones de barriles al cierre de 2024.
Trump sostuvo que el pacto permitirá aumentar el suministro estadounidense de petróleo y contribuir a reducir los precios de la gasolina. El secretario de Estado, Marco Rubio, también señaló que el acuerdo permitirá asegurar reservas estables y petróleo de bajo costo en el hemisferio.
Venezuela necesita inversión para recuperar su industria
El acuerdo llega en un momento de fuerte deterioro de la industria petrolera venezolana. La producción del país pasó de superar los 3 millones de barriles diarios antes de la llegada de Hugo Chávez al poder a alrededor de 500.000 barriles diarios en 2019.
Especialistas citados en el análisis consideran que Venezuela requiere inversiones cercanas a US$100.000 millones para recuperar niveles de producción similares a los registrados a finales de la década de 1990. La eventual llegada de ese capital también podría tener efectos sobre otras actividades económicas vinculadas directa o indirectamente con la industria petrolera.
¿Por qué es polémico?
El anuncio provocó críticas tanto de sectores opositores al chavismo como de antiguos funcionarios del gobierno de Hugo Chávez. El economista Ricardo Hausmann cuestionó que Estados Unidos utilice su influencia para negociar con el gobierno de Rodríguez en lugar de priorizar una transición política. Rafael Ramírez, exministro de Petróleo y expresidente de Pdvsa, calificó el pacto como “entreguista” y lo vinculó con un nuevo colonialismo estadounidense.
Otro punto de controversia es la transparencia y legitimidad del acuerdo. Las primeras cifras difundidas por Trump y Rodríguez generaron dudas sobre cuánto dinero recibiría Venezuela en relación con el volumen de petróleo involucrado. Rodríguez posteriormente ofreció detalles adicionales sobre regalías, impuestos, precio de referencia y duración del proyecto.
El petróleo y el futuro político de Venezuela
El acuerdo también genera interrogantes por haber sido negociado con un gobierno encabezado por una gobernante no electa. Algunos analistas consideran que la nueva relación económica entre Washington y Caracas podría reducir los incentivos de Estados Unidos para presionar por una transición política en Venezuela.
La controversia, por tanto, no se limita al valor económico del pacto. También abarca quién administrará los recursos, cómo se supervisarán los ingresos petroleros y qué efectos tendrá el acuerdo sobre la relación entre Estados Unidos y el gobierno de Rodríguez. Su impacto final dependerá de que las inversiones anunciadas se materialicen y de cómo se ejecuten las condiciones pactadas durante los próximos años.










